
En el marco del cierre de la ambiciosa cumbre internacional denominada Argentina Week, desarrollada en el corazón de París, el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, protagonizó una serie de exposiciones y encuentros cerrados con fondos de inversión, referentes corporativos y diplomáticos europeos. El objetivo central de la misión oficial consistió en ratificar la viabilidad del programa económico libertario liderado por el presidente Javier Milei, despejar dudas sobre la sustentabilidad cambiaria y captar flujos de capitales a largo plazo en un contexto global altamente competitivo.
Entre la desaceleración y el relato oficial: “No estamos en recesión”
Uno de los ejes más álgidos de la conferencia de prensa ofrecida por el funcionario ante medios nacionales e internacionales —incluyendo a Infobae— giró en torno al pulso real de la actividad económica doméstica. Consultado por los indicadores dispares de los últimos meses, Caputo rechazó de plano la caracterización de una economía estancada en recesión profunda y prefirió matizar el diagnóstico oficial: «No estamos en recesión, estamos creciendo menos que antes», argumentó, aludiendo a un proceso de transición hacia una velocidad de crucero más moderada pero con bases fiscales firmes.
El ministro remarcó ante los inversores extranjeros que el principal activo recuperado por la administración actual es la previsibilidad institucional y la certidumbre jurídica, pilares que —según aseguró— distinguen el clima de negocios actual de las recurrentes crisis cíclicas del pasado argentino. Asimismo, se presentaron iniciativas orientadas a dinamizar sectores estratégicos y aceitar mecanismos de radicación de capitales externos bajo estándares internacionales de la OCDE.
Riesgo país bajo la lupa: factores externos y lectura de mercados
Otro de los tópicos ineludibles en la agenda parisina fue la reciente oscilación del indicador de riesgo país medido por el JP Morgan, el cual se ha estabilizado transitoriamente en torno a los 650 puntos básicos. Ante la inquietud de los mercados por este repunte tras haber tocado pisos inferiores en meses previos, Caputo restó dramatismo y adjudicó el comportamiento a sacudones externos y variables de índole electoral.
«Veníamos de un riesgo financiero de entre 2.500 y 3.000 puntos, según el momento histórico que miremos, y hoy nos encontramos operando en la franja de los 600. Es cierto que en un momento determinado perforamos hacia abajo y tocamos los 400, pero una porción importante de este rebote actual obedece estrictamente a turbulencias internacionales, tasas globales y dinámicas exógenas» sentenció el jefe del Palacio de Hacienda, buscando llevar tranquilidad a los mercados y consolidar un relato de solidez fiscal inquebrantable de cara al tramo final del año.








