
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Shin Bet anunciaron este sábado la muerte de Saher Nidal Sakr, el terrorista que aparece en el video icónico del secuestro de Noa Argamani y Avinatan Or durante la masacre del 7 de octubre de 2023. El ataque se produjo en Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, y forma parte de una serie de operaciones selectivas contra cuadros de Hamás y grupos yihadistas vinculados a los rehenes.
Según el comunicado oficial de las autoridades israelíes, Sakr mantenía vínculos con organizaciones yihadistas globales. Fue identificado como uno de los responsables del secuestro de la pareja en el festival Nova. En el video que dio la vuelta al mundo se lo ve trasladando a Argamani en una motocicleta mientras ella gritaba “¡No me maten!”. Ese material se convirtió en uno de los símbolos más dolorosos del ataque que dejó más de 1.200 muertos en territorio israelí y el secuestro de 251 personas.
Argamani, nacida de madre china, fue rescatada en junio de 2024 tras 245 días de cautiverio en una operación conjunta de las FDI, el Shin Bet y la policía. El operativo costó la vida de un oficial de la unidad antiterrorista. Avinatan Or, en cambio, permaneció 738 días en aislamiento y fue liberado en octubre de 2025 dentro del acuerdo de intercambio de rehenes y prisioneros. Ambos se reencontraron ese mismo mes, dos años después de haber sido separados en el festival.
El ataque contra Sakr fue ejecutado por la unidad Gidonim 33 de la policía israelí. Las autoridades indicaron que el terrorista había suministrado armamento a Hamás durante la guerra y que, en los últimos tiempos, planificaba nuevos atentados contra soldados y civiles israelíes en coordinación con elementos de Hamás y la Yihad Islámica. Estas acciones, subrayaron, constituían una violación sistemática del alto el fuego vigente desde hace casi un año. “Fue neutralizado para eliminar la amenaza que representaba”, señalaron las FDI.
Otro comandante vinculado a rehenes eliminado
En la misma línea de operaciones, el martes pasado las fuerzas israelíes y el Shin Bet informaron la muerte de Muhammad Hamad Muhammad Ghaiban, comandante de Hamás, en un ataque en el norte de Gaza. Según Israel, Ghaiban participó en el secuestro de nueve rehenes: Ziv Berman, Gali Berman, Eitan Mor, Liri Albag, Agam Berger, Matan Angrest, Omri Miran, Keith Siegel y Alon Ohel. Todos ellos fueron liberados en distintas etapas de las negociaciones a lo largo de 2025.
Las autoridades israelíes afirmaron que Ghaiban había reanudado actividades de incitación y reconstrucción de capacidades militares de Hamás, en abierta violación del cese al fuego, por lo que fue eliminado para neutralizar el riesgo.
Continuidad de los ataques pese a la tregua
Estas acciones se enmarcan en una nueva ola de operaciones israelíes en Gaza durante el fin de semana. El domingo, un ataque con dron en Mawasi, cerca de Jan Yunis, mató a Odai Adli Al Asar, de 28 años, según información del hospital Al Nasr. El sábado ya se habían reportado dos víctimas más: el propio Sakr en Nuseirat y otra persona en Mawasi.
Pese al alto el fuego que rige desde hace casi un año, Israel mantiene operaciones diarias en la Franja. En algunos casos se trata de ataques selectivos con drones contra objetivos vinculados a Hamás; en otros, se responde a la aproximación de personas a la llamada “línea amarilla” donde se encuentran desplegadas las tropas israelíes. El Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, eleva el balance total de muertos desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023 a 74.016 personas, de las cuales 1.415 habrían fallecido después de la entrada en vigor del alto el fuego (cifras que no incluyen las muertes del último fin de semana).
Israel sostiene que estas operaciones son necesarias para impedir la reconstrucción de la capacidad militar de Hamás y proteger a su población de nuevos ataques. La eliminación de figuras como Sakr y Ghaiban, directamente vinculadas a los secuestros del 7 de octubre, refuerza el mensaje de que quienes participaron en la masacre y continúan operando no quedarán impunes.
La historia de Argamani y Or resume el drama de los rehenes: el horror del secuestro, la larga espera, el rescate y la liberación negociada. La muerte de Sakr cierra, al menos en el plano militar, uno de los capítulos más simbólicos de aquella jornada trágica.








