
El comisario retirado Diego José Álvarez denunció al fiscal Arrigotras ser acusado por la muerte de Franco Casco.
Foto: Agencia NA.
Buenos Aires, 24 junio (NA) – Un comisario retirado de la policía presentó una denuncia formal contra el fiscal federal Oscar Fernando Arrigo. La denuncia sostiene que Arrigo utilizó afirmaciones falsas, incompletas y contradictorias en el caso por la muerte de Franco Casco. La presentación proviene de Diego José Álvarez, ex jefe de la Comisaría 7ª de Rosario. Álvarez fue uno de los policías absueltos en la causa.
El caso refiere a la muerte de Franco Casco en octubre de 2014. Casco fue detenido por efectivos de la Comisaría 7ª de Rosario por resistencia a la autoridad. Fue liberado esa misma noche. Días después, su cuerpo fue hallado en el río Paraná. La investigación se orientó a la desaparición forzada y muerte.
En julio de 2023, tras un largo juicio oral que duró más de un año y medio, el Tribunal Oral Federal N° 2 absolvió a 19 policías y a un vecino civil. La fiscalía y las querellas apelaron. La Cámara Federal de Casación Penal luego revocó las absoluciones. La causa sigue pendiente de nuevas apelaciones y aún no tuvo un nuevo juicio completo con sentencia definitiva.
Álvarez, representado por los abogados Antonella Travessaro y Rodrigo Mazzucchini, presentó una denuncia formal ante la Procuración General de la Nación. Acusa a Arrigo y al fiscal Marcelo Di Giovanni de mal desempeño en el manejo de la causa (expediente FRO 22074/2014/TO2). La denuncia pide una investigación administrativa disciplinaria y que se analice la posible comisión de delitos.
La denuncia se centra fuertemente en la prueba médica. Se realizaron cuatro autopsias al cuerpo de Casco. Todas coincidieron en que no había lesiones compatibles con violencia o tortura. El diagnóstico inicial apuntó a asfixia mecánica por sumersión. El médico forense Raúl Rodríguez dijo que no tenía elementos objetivos para sostener tortura. La histopatóloga Adriana D’Addario encontró signos de sumersión en muestras de tejido pulmonar.
Según la denuncia, Arrigo basó su recurso de apelación casi exclusivamente en la opinión pericial de Virginia Kramer. Ignoró en gran medida las conclusiones coincidentes del resto del equipo médico forense. La denuncia señala que Kramer admitió durante su testimonio que habló «en términos generales» sobre presuntos signos de tortura porque no había constatado personalmente esas lesiones.
El abogado defensor de Álvarez, el penalista Mazzucchini, fue contundente: «Franco Casco se ahogó en la costanera de Rosario, a la vera del río. Su muerte ocurrió en el río Paraná». Señaló los hallazgos de la Dra. D’Addario, del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema, quien encontró signos de ahogamiento. Varias juntas médicas descartaron muerte violenta. Si bien los estudios de diatomeas no pudieron completarse para una conclusión totalmente definitiva, la evidencia estuvo «muy cerca de la muerte por ahogamiento». Mazzucchini dijo que «no hay prueba objetiva que confirme una muerte violenta».
La denuncia también critica cómo la fiscalía manejó los testimonios. De 33 testigos durante el juicio, 17 avalaron la inocencia de los policías, según Álvarez. Sin embargo, la fiscalía construyó su caso principalmente sobre las declaraciones del detenido Pablo Argüello y dejó de lado en gran medida a los demás testigos que negaron los hechos imputados.
Respecto a Argüello, la denuncia remarca contradicciones. Los libros de guardia muestran que estaba alojado en una zona separada por paredes del lugar que describió en su relato. Cuando se le preguntó durante el debate sobre posibles beneficios a cambio de su testimonio, Argüello respondió: «No me prometieron, me cumplieron».
La denuncia describe cambios sucesivos en la teoría de la fiscalía. Primero, sostuvo que Casco fue detenido a las 21:32 del 6 de octubre cerca de la estación Rosario Norte. Luego, en los alegatos de cierre, el horario pasó a ser más amplio y el lugar quedó sin precisar. Ante la Cámara de Casación, apareció una tercera versión basada en una comunicación radial de la zona de Santa Fe y Avellaneda. Álvarez califica estas como «tres versiones mutuamente contradictorias» que evidencian la falta de sustento probatorio sólido.
Mazzucchini se expresó con dureza sobre el desempeño del fiscal: «Es la primera vez que veo a un fiscal tan dedicado a una causa, pero tan dedicado que llegó al punto de mentir en un escrito con su firma». Dijo que la defensa comparó lo escrito por Arrigo con los videos del juicio, donde los testigos no dicen lo que fue escrito y mostrado ante Casación. El abogado calificó la contradicción como «irrefutable».
La denuncia señala que videos que muestran a Casco caminando por la vía pública horas después de su liberación, junto con pericias que confirman su identidad, habrían permanecido en la secretaría de la Fiscalía Federal N° 1 hasta que el propio tribunal oral los hizo públicos en diciembre de 2021. Otra prueba documental, incluyendo informes de mejoramiento de imágenes de cámaras y un informe de pericia odontológica, también habría sido demorada u ocultada por períodos.
Álvarez afirmó: «Arrigo logró que Casación revocara en teoría la absolución mintiendo sobre la prueba. Es decir, indujo a esos jueces a dictar un fallo contrario a la prueba fáctica producida en el juicio. Y lo hizo deliberadamente, no por desconocimiento o error».
La denuncia pide una investigación administrativa disciplinaria en el marco de la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal, el apartamiento preventivo de los fiscales denunciados de la causa y la posible intervención penal por hechos vinculados a falsificación de documentos públicos bajo los artículos 292 y 271 del Código Penal. Hasta el momento no se ha informado respuesta oficial de la Procuración General. Otras denuncias anteriores de la misma defensa se refieren a falso testimonio y calumnias vinculadas a testigos clave.
La causa principal sigue ante la Justicia. Están pendientes las apelaciones contra la decisión que anuló las absoluciones de 2023.
En esta situación, las acciones del fiscal Fernando Arrigo han mantenido vivo el asunto después de que el tribunal de juicio considerara insuficiente la prueba para condenar. El foco sigue puesto en si sus presentaciones ante el tribunal superior reflejaron con fidelidad el registro del juicio, los hallazgos médicos, los videos y las declaraciones testimoniales.









