
Manifestantes se concentraron frente al Congreso para rechazar la reforma polémica
Miles de manifestantes se concentraron frente al Congreso Nacional en Buenos Aires mientras la Cámara de Diputados aprobaba una reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, una medida que los sindicatos consideran una amenaza para derechos históricos de los trabajadores.
El Senado había aprobado el proyecto la semana pasada, y la Cámara baja lo respaldó por 135 votos contra 115 tras un debate que se extendió durante la noche. El texto regresará ahora al Senado para su aprobación final antes de convertirse en ley.
Organizaciones sociales y sindicatos se movilizaron el 19 de febrero para expresar su rechazo y advertir que la reforma podría debilitar derechos laborales vigentes desde la década de 1940.
Por qué los sindicatos rechazan la reforma
Dirigentes sindicales sostienen que el proyecto debilita la protección laboral y fortalece la posición de los empleadores. Según sus críticas, la reforma:
- limita el derecho de huelga
- reduce el poder de negociación sindical
- facilita los despidos
- amplía los períodos de prueba
- restringe la capacidad de demandar al empleador tras un despido
- reduce las indemnizaciones, tradicionalmente elevadas en Argentina
- permite jornadas laborales de hasta 12 horas en lugar de ocho
El gobierno y sus aliados sostienen que la reforma atraerá inversiones y fomentará el empleo formal.

La Cámara baja aprobó el proyecto por 135 votos contra 115
Casi el 40% de los trabajadores argentinos carece de contrato formal. Los sindicatos advierten que la reforma podría agravar la precarización laboral, mientras el gobierno afirma que reducirá el empleo informal y generará nuevos puestos de trabajo.
La iniciativa forma parte del programa de austeridad de Milei. El presidente afirma haber reducido la inflación anual del 150% al 32% en dos años, aunque críticos señalan que ello ha coincidido con despidos en el sector público y pérdida del poder adquisitivo.
Huelga general paraliza servicios y provoca incidentes

Un manifestante devuelve una granada de gas lacrimógeno lanzada por la policía
Trabajadores de fábricas, bancos, hospitales, comercios, aviación y transporte público participaron en la huelga del jueves — la cuarta huelga general desde que Milei asumió en diciembre de 2023.
Los recolectores de basura también se sumaron, dejando residuos acumulados en algunas zonas. Pequeños grupos bloquearon accesos a la capital y varios miles de manifestantes se congregaron frente al Congreso.
La interrupción del transporte público dejó estaciones cerradas y a miles de pasajeros sin movilidad.
Se registraron enfrentamientos entre manifestantes y la policía, que utilizó gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma. Hubo detenciones.
La CGT afirmó que la huelga tuvo una adhesión sin precedentes.
“Tiene niveles de acatamiento nunca vistos bajo este gobierno”, declaró el dirigente sindical Jorge Sola, quien aseguró que el 90% de la actividad se detuvo.

La huelga paralizó el transporte público









